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Libertad de expresión

Cualquiera puede hablar y convertir sus palabras en sentencia

Mis piernas son preciosas para mí. Todo lo contrario que piensa quien me rodea cuando aparezco en bañador. Suelen quedarse atónitos al verlas, tan blancas y huesudas, tan finas como cañas. Todo el mundo suelta una leve sonrisa, no entendiendo cómo pueden sujetarme al suelo. Y yo, por no discutir, los dejo seguir con la envidia. Es bueno que haya opiniones. Ahora todo el mundo puede opinar en voz alta y siempre hay alguien para recibir la propuesta. Ahora todos sabemos de política y tribunales. Decimos lo que pensamos sobre enfermedades como la cleptomanía sin haber estudiado nada de eso, o esgrimimos una teoría personal sobre lo que es o no es violación para imponer nuestro criterio al de los tribunales. Tenemos el poder de creernos que tenemos el poder. Y nos manifestamos en contra de aquello, a favor de eso…Todos a una.
En fin, en una ciudad del sur de España todos sabemos que el mosquito tigre es un joputa con alas. Para el resto de cuestiones no hay quien se ponga de acuerdo. En 2017 fallecieron en España mil doscientas personas y un número sin determinar están marcados para toda la vida… Y no he visto ninguna pancarta en ninguna manifestación quejándose de eso.

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